Visita a Bodegas Gutiérrez de la Vega

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Nos abre el portón Pilar. Su mirada ya habla de trabajo y de vino. Pocos minutos después le secunda Felipe. Más trabajo y más vino. (Decir que para nosotros ver a Felipe es como ver a Messi). El interior del edificio que conforma su hogar y su bodega no puede ser más precioso. Una cocina alicantina del s. XIX perfectamente recreada nos recibe. En ella han cocinado Quique y Kiko, nada más que añadir… La mezcla arquitectónica árabe-valenciana no puede tener mejor gusto. Fuera 40 grados, dentro se está muy bien.

  Cocina alicantina s. XIX

Arcos árabes

Después de atravesar la casa, Felipe nos conduce hasta la sala de embotellado, donde con una soberana pulcritud almacenan y dan salida a sus botellas. Nos dividimos. Las mujeres hablan con Pilar sobre Alicante, sobre la vida… hay amigos en común. Mujeres de ese calibre coinciden rápidamente. Felipe recluta a los hombres y no tarda en abrir libros. Marino e inquieto. Nos enseña entusiasmado sus cuadernos de bitácora. Felipe ha sabido conjugar la paciencia y la sabiduría para crear vinos que trascienden al alma.

– La Giró no es Garnacha ¿lo sabéis? Mirad.

La Giró no es Garnacha

Enseguida aparece Violeta rodando un barril. Más joven y más inquieta aun. Otra vez, trabajo y vino, en sus ojos, y en sus manos. Se va enseguida… pero cala. Viene más gente. Felipe nos conduce hacia la bodega subterránea, seis metros ganados al suelo que dan remanso a sus joyas.

Bodega Gutiérrez de la Vega

 

Es un poco tarde y catamos deprisa. Lo abre todo. Felipe trabaja la moscatel como nadie. Todo son obras de arte acompañadas por un hilo musical omnipresente y exquisito. A Felipe le vamos a enseñar de maridaje sonoro… Casta Diva.

Casta Diva Norma

Probamos sus Girós ¡Qué elegancia! El que más nos gusta se lo dedica a John Lennon. Imaginad.

 

Imagine to John Lennon

Cuenta que hizo pruebas con la Giró para hacer Fondillón sin demasiado éxito. Que solo la Monastrell tiene el potencial para hacer sonar la Recóndita Armonía. Lo probamos joven. Lo probamos medio viejo y nos lo mezcla en la misma copa con el joven. Lo probamos viejo… Dios mío… estaba ahí…

Recóndita Armonía 1987

Es muy tarde, Pilar ya tiene preparada la comida. Nos vamos. Sin palabras… hacia el carrer del Pou.

(Gracias a la familia Gutiérrez de la Vega por transmitirnos tanto en tan poco tiempo).

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